¿habitas en la Pregunta?…¿o en la respuesta?

Esta es una distinción que nos confronta con un mundo inseguro, cambiante, incierto, frente a nuestra pretensión de vivir en la seguridad de nuestras respuestas consolidadas como verdades

¿Existe la Seguridad?

Vivimos en una falsa sensación de control y certidumbre, donde contenemos respuestas que damos por verdaderas y por tanto dejamos de volver a replantearlas.

Tendemos a buscar en otros la confianza que nos falta, ya sea parejas o amigos y aceptamos sus respuestas como nuestras.

Ante cualquier duda o pregunta que nos formulamos, encontramos una respuesta que damos por cierta y nos anestesiamos cómoda y convenientemente en ellas.

¿Qué efecto causa el tiempo ?

Muchas respuestas, con el tiempo requieren de nuevas miradas y por tanto nuevas preguntas pro activas,  de búsqueda, cuyas respuestas permitan seguir avanzando en nuestro crecimiento: replantearnos preguntas que pueden atraer a otras preguntas, que incluso éstas puedan ser contradictorias, preguntas construidas sobre respuestas ya dadas…

¿Cómo se relacionan las preguntas ?

Cada respuesta necesita encontrar que el resto sean coherentes consigo, o complementarias, para no generar nuevas preguntas.
No son compatibles respuestas opuestas, y por tanto serán expulsadas.
Necesita encontrar que el resto sean coherentes consigo, o complementarias, para no generar nuevas preguntas.
No son compatibles respuestas opuestas, y por tanto serán expulsadas.
Las respuestas son réplicas que no admiten preguntas que queden en el aire desafiando su existencia, requieren quedar bien asentadas para ser aceptadas, no rechazadas.

Actitud ante la Vida

Vivir en la respuesta es aferrarse a consolidar certezas, cerrando puertas a nuevas posibilidades, a cambio de una seguridad ficticia que aporte un sostén de confianza.

Por el contrario, la pregunta nos une por ser común, universal, porque cada respuesta es individual, nos diferencia, divide y enfrenta.

A las preguntas les interesa la conversación, el diálogo, el debate, incluso la confrontación. Puede que esto le pase incluso a las respuestas dubitativas e imprecisas, pero no así a la respuesta consolidada, cargada de razón, estas quieren imponerse con autoridad, sin escuchar posibles matices, como si temiera perder poder al ser modificadas aunque sólo sea parcialmente, admitiendo únicamente aquellas otras respuestas que la complementen.

¿Qué obtenemos con esta actitud ante la Vida?

Vivimos pues en falsos escenarios consolidados, rígidos, inamovibles, predecibles, a cambio de la creencia de control, seguridad y certidumbre, pese a que vivir en la pregunta suponga mantenerse abierto, flexible, fluyendo en la búsqueda, en la sorpresa, en la posibilidad, ante un mundo incierto, cambiante, inseguro, volátil, impredecible.

El hombre que construye su existencia alrededor de respuestas, de alguna forma  limita su escucha impidiendo una fluidez en el diálogo, y por tanto sus conversaciones serán, bajo el temor de los cambios, conversaciones defensivas o de ataque.

Vive cerrado al aprendizaje, para evitar romper sus esquemas que puedan hacer tambalear su mundo y entrar en crisis, cosa que sucede de vez en cuando, y cada vez con mayor frecuencia, cuando la vida le confronta con la realidad, desencajando su estructuras

Son personas que detestan el vacío que produce la incertidumbre, y prefieren rellenarlo de falsas verdades, provisionalidad, incoherencia, obviedad, simpleza, continuidad, inmovilismo, unificando el futuro con el pasado, aunque éste no sea el más deseado, pero conocido, en lugar de verlo como un lugar de infinitas posibilidades.

¿Qué ofrece la pregunta?

La pregunta es libre, abierta, acepta alternativas con humildad, posibilita ser humano, estar equivocado y poder fallar, trascendiendo el ego, facilitando un espacio para el otro, que rompa el monólogo, y me sirva de espejo que refleje una imagen más auténtica, menos distorsionada.

Conclusión

Nuestros juicios y creencias son respuestas que se adueñan de nosotros.

Vivir en la pregunta es vivir sabiendo que cada respuesta es un lugar de paso

que el tiempo disipará con nuevas preguntas.

(Nota: Inspirado en la distinción de José Manuel Sánchez) 

Mi nombre es Alejandro y esto es Viveando Vidas:

Espero haberte aportado algo de valor en este podcast, y si así lo consideras, compártelo, ¿quién sabe a quién más le puede resultar significativo en este momento?

Suscríbete si quieres recibir los mensajes de nuestro Blog, o escúchanos en nuestros canales de podcasts, o a través de nuestro facebook e instagram

viveandovidaswordpress
viveandovidaswordpress
PROPIETARIO

Tus comentarios:

Compartir post:

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email

Suscríbete a nuestro boletín

Los datos de carácter personal que se facilitan en este formulario quedarán registrados en un fichero de Viveando Vidas, con la finalidad de atender la solicitud, y de enviarte mis publicaciones, promociones de productos y/o servicios. Si ha marcado esta última opción. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Si no se acepta, no podré atender su solicitud. Puedes consultar nuestra política de privacidad