Mi nombre es Alejandro y espero que leas esto con una actitud escéptica, es decir, no te creas absolutamente nada de lo que aquí expongo, y si al finalizar algo despierta tu curiosidad o te resuena, pues quizás te movilice y decidas abordarlo empíricamente, desde tu experiencia personal, sacando tus propias conclusiones.  

 

¿Qué es la Culpa? 

La culpa es un sentimiento y una emoción interpersonal, secundaria, cultural, no natural, inventada para manipular a los humanos con el fin de limitar nuestra libertad tanto de acción como de pensamiento, atándonos al pasado e impidiéndonos sentir serenidad y felicidad.

De niños no sentimos culpa de forma natural, se nos condiciona manipulándonos consciente o inconscientemente para que la sintamos después de haber hecho algo que alguien cree que no deberíamos hacer ya sean profesores, padres, religión, amigos, sociedad, por cuestiones morales o éticas de tal forma que cuando nos atrevamos a hacerlas nos auto juzguemos y castiguemos, es decir una vez adoctrinados, ya funciona desde tu interior, como un programa que te han instalado en tu ordenador.

 

Decía Antonio Damasio: “El cuerpo es el teatro de las emociones y la mente es el teatro de los sentimientos”.

 

Los elementos que conforman la Culpa:

Por una parte está el hecho en sí por el que siento esa culpa que es un fenómeno basado en el patriarcado, en la creencia de que hay una forma correcta de ser y de hacer; como “debería ser”.

Norberto Levi lo explica más o menos así: 

Consiste en un código ético moral con normas conscientes e inconscientes enseñadas en la infancia mediante lo que conocemos como educación, (auque algunos llamamos  educastración), que establece un sistema que garantiza su cumplimiento: el sentimiento de culpa.

Por otra parte está el culpador, el que va señalando al culpable o culpables (a veces coinciden en una misma persona, cuando te culpas a ti mismo),

Vendría a ser el guardián del código, y cada vez que transgredimos alguna pauta de dicho código se activa una señal que informa que el código ha sido transgredido. 
Esa señal es el sentimiento de culpa.

Por último está el responsable del acto u omisión, es decir el culpado o culpable

¿Cómo funciona la Culpa?

Alguien piensa, hace o deja de hacer algo que supuestamente puede dañar a alguien, y que de alguna forma juzga que está mal pensarlo o hacerlo, y por tanto se siente mal.

El culpador enojado expresa su desacuerdo actúando con el castigo y la descalificación como método de enseñanza, manifestando una clara  ignorancia emocional .

Lo primero a refexionar sería:

¿Realmente hubo daño? ¿Confirmé preguntándole a quien supuse había dañado, o di por hecho mi supuesto?

Recuerdo que durante años me castigue pensando que había hecho daño a mis hijos por algo que hice, y cuando crecieron les pedí perdón por ello, y mi sorpresa fue que me abrazaron agradeciéndome lo sucedido pues no sólo no les había hecho daño, sino que les había servido para aprender y crecer. 

Esto me enseñó que puedo sentirme culpable sin haber causado daño, que la culpa es la proyección de mi juicio en otros por el daño que me hubiese hecho a mi eso que yo hice a alguien.

La reflexión me llevó a entender que no me había perdonado a mi mismo y por esto tampoco yo podía perdonar a los demás.

El culpador es alguien dispuesto a juzgar de forma inexorable, inflexible, dura, e implacablemente, y con un cierto punto vengativo, alguien incapaz de perdonarse y por tanto de perdonar.

Por otro lado están los casos en los que si hay daño, y soy consciente de ello. En estos casos me surge la siguiente reflexión: ¿Acaso es la culpa la que repara el daño, sentirme culpable ayuda o es la responsabilidad que asumo ante dicho daño? es decir reparándolo. 

¿Es necesario juzgarme, condenarme y machacarme por un error, o basta con hacerme cargo de repararlo?.

Decía Séneca: “Una persona que se siente culpable se convierte en su propio verdugo”

Por tanto puedo sanar un daño sin necesidad de pasar por el juicio, la condena o el castigo, sabiendo que soy humano, aceptándome tal y como soy, aceptando que me equivoco, que aprendo de esos errores, y que en caso de cometerlo, puedo repararlos, y que en caso que no, simplemente aceptarlo y a otra cosa.

Me viene a la memoria dos incidentes automovilísticos que tuve, uno hace unos meses, donde me disculpe por las molestias que pude causarles, les dí el seguro y fín del asunto, frente a otro hace años donde me estuve machacando durante tiempo por mi torpeza y despiste al volante.

 

¿Cuál es el sentido de la Culpa?

Hacerte sentir mal para que en el futuro no se repita.

 

¿Cómo trabajar la Culpa?

La culpa se neutraliza aceptando que soy humano, que no soy perfecto, que soy vulnerable, que cometo errores y que puedo permitirme tenerlos sin sentirme culpable, ni destruirme, sino construir a partir del aprendizaje que me aportan dichos errores.

Y que  si me juzgo, he de ser benévolo al hacerlo, y admitir y asumir incluso aquellos errores que sean irreparables.

¿Qué hay detrás? ¿que se esconde tras la culpa?

Detrás de un culpador, más que una pobre víctima, hay un exigente que se cree omnipotente, actúa o con prepotencia o con victimismo, o sea víctima de sí mismo.

¿Cómo surge la culpa?

Cuando preguntamos ¿quién fue? En lugar de  ¿qué pasó? inconscientemente buscamos un culpable al que señalar, en lugar de obtener información para comprender lo sucedido, y cómo detrás de una culpa hay una consecuencia en forma de castigo o reprimenda, los niños se declaran inocentes; “yo no fui”, para evitar el castigo.

En el extremo opuesto de la culpa está la inocencia, y llevar la inocencia a su extremo, es encontrarnos con su propia trampa: El victimismo, el cual me conduce a la inacción.

Algunos viendo las ventajas que esto supone, crecen sin asumir responsabilidades, convirtiéndose en expertos manipuladores,  presentándose una y otra vez como pobres víctimas para que otros les salven, culpando a sus hermanos, a sus padres, al gobierno y al mundo entero de todo lo que les pasa.

Hasta donde sé, somos los únicos animales que sienten culpa, otros animales pueden sentir miedo, asco, rabia… pero no culpa 

¿O será que las lágrimas de cocodrilo sean por el remordimiento de haberse comido un gñu?. y esto viene desde hace generaciones por influencia cultural judeocristiana.

Dice Byron Katie;  “perdónate por no saber lo que no sabías antes de aprenderlo”

La culpa está vinculada a la vergüenza, la primera me dice he cometido un error y la segunda me dice que el error soy yo.

Por otro lado está la expresión: “Me haces sentir culpable”, una forma de manipular, haciendo sentir culpable a otros de mi culpa, es decir, mi culpa es tu culpa, y lo que hago es derivar mi responsabilidad.

 

La culpa es un falso sentimiento enseñado y aprendido, para poder manipular a otros con un doble sentido, por un lado el autocastigo y  por otro la autocrítica por el error cometido, dañando la imagen de uno mismo y por tanto la autoestima.

 

Y para colmo, a todo esto se le añade otra emoción, la Rabia.  

 

¿Qué podemos hacer ?

En vista que la culpa no repara el error, no permite el aprendizaje ni la mejora o crecimiento, y que sólo sirve para hacernos sentir mal por autocastigo, además de impedir nuestra felicidad y machacar la autoestima.. ¿Qué podemos hacer?

Dejar de juzgarnos , y reconocer y aceptar nestros errores sin cuestionar nuestro ser, reparar el daño cuando se pueda, sacar reflexión del aprendizaje que este conlleva, y sobre todo tener auto compasión y aceptarnos incondicionalmente tal y como somos.

Si estás pensando: 

“Ya pero es difícil”,  

permíteme preguntarte: 

¿Es posible? 

Si la respuesta es sí, 

¿para qué detenerte a pensar el grado de dificultad?

 A POR ELLO.!!!